Imaginando los aeropuertos del futuro: el reto de la seguridad

  • 21 Nov 2018
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Al igual que las empresas situaron hace años al cliente en el centro de su actividad, los aeropuertos están poniendo el foco, cada vez más, en el pasajero y en la mejora de la experiencia durante su estancia en dicha infraestructura.

Esto está ocurriendo de forma paralela a la importancia que están adquiriendo los ingresos no aeronáuticos a la hora de incrementar la rentabilidad del negocio aeronáutico, frente al modelo tradicional, basado en el número de aviones/hora y en los beneficios de las tasas que se cobran a las aerolíneas.

Está demostrado que los pasajeros incrementan su gasto en los establecimientos y en todo tipo de servicios que ofrecen los aeropuertos en función de su percepción de comodidad durante el tránsito por el aeropuerto: desde el parking hasta la puerta de embarque. Y también está demostrado que el momento que genera más estrés en los pasajeros es el paso por los filtros de seguridad.

Esta situación otorga una nueva dimensión al ámbito de la seguridad. Ya no basta con garantizar los estándares de seguridad que requieren los aeropuertos y las aerolíneas. La seguridad tiene un nuevo reto: ganar en amigabilidad, sin perder eficacia y garantizando en todo momento la continuidad del tránsito de aviones y pasajeros. 

Para completar el cocktail hay que añadir el ingrediente del crecimiento, de hasta dos dígitos, que está experimentando el número de pasajeros a nivel mundial, y lo que ello supone para la optimización de los procesos operacionales y de seguridad.

La respuesta a este desafío pasa por el desarrollo de filtros de seguridad menos intrusivos, incluso en el futuro por su desaparición tal y como hoy los conocemos. 

Uno de los aliados para lograr este objetivo son los sistemas de analítica de vídeo, a los que ahora se les pide que, además de reconocer personas, sean capaces de detectar comportamientos anómalos (nerviosismo, surdo, merodeo, etc.), pero ya no solo en el punto específico de los filtros de seguridad, sino también en todo el recorrido que el pasajero realiza en el aeropuerto.

Una de las ventajas para dar respuesta a esta nueva realidad es que los aeropuertos disponen de gran parte de la infraestructura requerida para realizar esta monitorización no intrusiva de los pasajeros (cámaras de CCTV). El reto está ahora en el desarrollo de nuevas analíticas de vídeo que sean capaces de procesar gran cantidad de información no solo de vídeo en vivo, sino también de video almacenado, apoyándose en la tecnología Big Data. Y todo ello teniendo en cuenta el cumplimiento de las normativas de protección de datos de cada país.

Las empresas tecnológicas como Ikusi ya estamos trabajando en soluciones software con las altas capacidades de procesamiento de datos que requieren los aeropuertos.

Un paso más en el desarrollo de métodos de seguridad no invasivos que quizá en un futuro no tan lejano harán que los filtros de seguridad formen parte del pasado.