Turismo inteligente, turismo con futuro

  • 9 May 2019
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Escrito por:

Pedro Sánchez

Pedro Sánchez

Smart Cities Senior Product Manager

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Según el informe Panorama OMT del Turismo Internacional de la Organización Mundial del Turismo, en 2017 se registraron un total de 1.326 millones de llegadas de turistas internacionales en destinos de todo el mundo, en torno a 86 millones más que en 2016 y generaron 1,36 billones de dólares USA. España ocupó la segunda posición como destino turístico con 81,8 millones de visitantes.

Este puesto en el pódium de honor, lejos de invitar a la complacencia, sitúa al sector ante un reto: mantener la competitividad del destino, promover la diferenciación frente a los destinos competidores e impulsar la sostenibilidad, una de las grandes preocupaciones del momento.

En este contexto nace el concepto “Destino Turístico Inteligente”, que centra su atención en las especificidades a las que se enfrentan las ciudades y los territorios como destinos turísticos y a la necesidad que tienen de conjugar la experiencia del visitante con la calidad de vida de los residentes.  
Este nuevo marco está siendo impulsado desde la Administración a través de la Convocatoria de Destinos Turísticos Inteligentes de Red.es, entidad dependiente del Ministerio de Economía y Empresa, en una convocatoria que se enmarca en el Plan Nacional de Territorios Inteligentes.

Entre los pasos que se están dando destaca la constitución de la Red de Destinos Turísticos Inteligentes (DTI) con un plan de trabajo para 2019, que impulsa la coordinación de los DTI con Segittur (Sociedad Estatal para la Gestión de la Innovación y las Tecnologías Turísticas) y Red.es. 

Entre los diferentes servicios que la Red ofrecerá a los miembros asociados se incluye un catálogo de soluciones tecnológicas. Y es que las soluciones tecnológicas se convierten, una vez más, en un aliado de los gestores turísticos para crear servicios diferenciales y altamente competitivos. La inteligencia artificial, el big data, el blockchain y otras nuevas tecnologías tienen mucho que aportar en este escenario para enriquecer la experiencia del turista y permitir una sana convivencia entre foráneos y autóctonos.

Un enfoque integral como parte de la solución

Para lograrlo, los gestores necesitan información sobre la que basar sus decisiones. Y eso hoy en día pasa por gestionar grandes cantidades de datos, por monitorizar al turista en diferentes momentos (antes, durante y después de su estancia) para conocer su comportamiento o su impacto en la ciudad, para ajustar los servicios públicos a las necesidades de cada momento del día o de la temporada, conocer las tendencias y las preferencias de los visitantes y ajustar la oferta… Una visión que solo se puede lograr desde un enfoque integrador de la información.

Uno de los elementos que está ayudando a desplegar este modelo de gestión inteligente del destino turístico son las plataformas de gestión urbana como Spider de Ikusi. Estas plataformas analizan e integran la información de múltiples fuentes y agentes y despliegan procesos de monitorización, optimización y predicción para conocer el estado global de la ciudad y realizar así un seguimiento pormenorizado de los parámetros que cada destino turístico defina. 

Cuando hablamos de turismo, el café para todos no vale. Cada ciudad o cada región tiene sus propias características. Por ello, Ikusi acompaña a su plataforma con un ecosistema de partners con los que define la solución integral que cada destino requiere. Unos pondrán el énfasis en una gestión efectiva de los servicios urbanos, otros en la transformación de su propuesta turística, otros en la interoperabilidad de las administraciones o en la preservación de sus entornos naturales…

No cabe duda de que la tecnología es imprescindible para diseñar el turismo del futuro, pero, por sí sola difícilmente será capaz de abordar un profundo proceso de transformación. Para ello es imprescindible combinar las potencialidades de la tecnología con una reflexión previa de cada ciudad o territorio sobre su modelo turístico y sobre las variables que las convertirán en un destino atractivo para los turistas y en las que sus habitantes quieran seguir viviendo.