¿Qué son los workloads y cómo hacer su administración en la nube?

La gran cantidad de servicios de cloud computing que existen hoy facilita a los equipos de TI la adopción de plataformas efectivas para agrupar mayor cantidad de workloads o cargas de trabajo.

Son muchas las ventajas de alinear los recursos de un servicio en la nube pública, privada o híbrida con las demandas de un workload específico dentro de la empresa, industria o negocio.

Y es que de las buenas decisiones que tomen los equipos de TI sobre este particular dependerán muchos factores. Entre ellos, un mayor rendimiento de las aplicaciones, reducción de costes y menos incomodidad si se depende de un solo proveedor de nube informática.

Lee hasta el final y conoce las estrategias claves para un management de workloads más eficiente en el cloud computing.

¡Vamos a ello!

¿Qué son workloads?

Desde el punto de vista de la informática, los workloads o cargas de trabajo hacen referencia a la cantidad de procesamiento que tiene un sistema computarizado en un determinado momento.

Una carga de trabajo -como sinónimo de workload- es la cantidad de programación de aplicaciones que una computadora puede ejecutar.

Esta cantidad suele estar sujeta a un número determinado de usuarios conectados y en interacción con las aplicaciones que ofrece el equipo computarizado enlazado a una nube.

En tal sentido, los workloads sirven como punto de referencia para evaluar la capacidad de un sistema informático en el campo de:

  • Rendimiento: qué tan fácil una computadora o sistema procesa toda la carga de trabajo asignada.
  • Tiempo de respuesta: cuánto tarda el sistema informático para responder a una petición del usuario.
  • Efectividad: cuánta carga de trabajo puede ejecutar a lo largo del tiempo.
  • Seguridad: qué requiere para bloquear intrusiones informáticas cada vez más sofisticadas.

¿Cómo funcionan en los diferentes tipos de nube?

En el mundo de los sistemas de computación en la nube, la carga de trabajo implica la capacidad de una computadora para procesar las instrucciones del software en tareas comunes o de mayor demanda. Por ejemplo, visualizar, editar o compartir una imagen desde una laptop, dar resultados al usar un buscador en internet o conectarse a una video conferencia en vivo.

¡Claro! Estas son tareas simples que todos los días usamos.

Pero en la medida que profundizamos en la digitalización de procesos, en la producción de bienes y servicios, en la mayor seguridad en la nube y en la forma de hacer negocios; la capacidad de gestionar los workloads será cada vez más determinante.

Hoy es imprescindible saber qué es la nube pública, privada e híbrida y cuáles workloads de nuestro negocio o empresa son candidatos para una determinada nube informática. Y estas son las razones:

  • Saber qué carga de trabajo puede ir mejor en una nube pública y no en una privada nos permite ahorrar costes en herramientas que pueden ser innecesarias.
  • Cada vez es más importante armonizar de forma eficiente la creciente demanda de workload disímiles con innovaciones que podemos sumar a las distintas plataformas de trabajo.
  • Para los expertos, esto es un desafío que se debe asumir en el plazo más corto, dentro de toda organización empresarial.
  • Buscar proveedores que ofrezcan planes de gestión combinados en distintos tipos de nubes y con mayor seguridad permitirá enfrentar de forma eficiente workloads cada vez más dispares dentro de un conglomerado.

Nubes informáticas y diferencias

¿Cómo evaluar qué workloads deben ir para una nube y cuáles en otra? Para comprender esto, debemos precisar algunas claves sobre cada nube informática.

Nubes públicas

Es el servicio más usado por personas y empresas ya que es el más accesible en costos.

Generalmente, cubre las necesidades básicas de almacenamiento en correos electrónicos, documentos que se comparten, intercambio de hardware entre cuentas, interacción en servicios de streaming, etc.

Nubes privadas

La gestión de esta nube está a cargo de un proveedor. Ofrece mayor seguridad para archivos y documentos sensibles y control del hardware de sitio.

Implica un proceso de implantación más sofisticado para agregar capas extras de seguridad.

Nubes híbridas

Toma lo mejor de las nubes públicas y privadas, con costos que se pueden adecuar a las necesidades de seguridad informática de personas y empresas.

Entre sus mayores ventajas están la alta fiabilidad en tiempos de inactividad y óptimo despliegue de soluciones para transferir datos.

Tips para una óptima gestión de workloads

Evaluar qué clases de workloads son más apropiados para un tipo de nube requiere algo más que tratarlo como un tema de simple control de gastos. La seguridad es hoy el gran aspecto a considerar.

Sigue estos tips para un management de workloads más óptimo:

Considera las ventajas de las nubes híbridas

Los servicios híbridos y que adecúan múltiples nubes a las dispares cargas de trabajo son una excelente opción ante el crecimiento exponencial de datos no estructurados en una organización.

Enlista la variabilidad de los workloads

Por regla general, los workloads que tienen una mayor variabilidad (como e-mail y sitios webs) son más indicados para la nube pública. Diferencia aquellos con sensibilidad de datos y que puedan requerir manejo privado.

Identifica la información susceptible

Datos de interés privado como identidad de clientes, perfiles financieros o plataformas de ventas y pagos precisarán de capas extras de seguridad. El equipo de TI debe evaluar qué tan variable es esta data para alojarla o no en la nube pública.

Paga solo por lo necesario

Las webs de marketing de la empresa suelen generar una carga alta de variabilidad en los anuncios, analítica de productos e interacción de los clientes. Alojar todo esto en una nube privada puede resultar muy costoso.

Recurrir a nubes públicas e híbridas puede bajar costes al automatizar muchos procesos y pagar solo por aquello en lo que realmente se está gastando.

Beneficios de la optimización de workloads

Un diagnóstico de cuál workload específico puede ir en una nube y cuál en otra, facilita las cosas para decidirse por el tipo de solución inteligente que mejor se adapte a nuestros requerimientos.

Contar con un optimizador de cargas de trabajo en entornos de nube híbrida, por ejemplo, permite automatizar las cargas, ahorrar costos y elevar el rendimiento informático y la productividad empresarial.

Entre otros beneficios están:

  • Mayor capacidad de respuesta ante situaciones repentinas.
  • Generación automatizada de recomendaciones.
  • Toma de decisiones en tiempo real, desde un solo lugar.

En tal sentido, un software inteligente para estas funciones garantiza el rendimiento ante demandas altas o bajas de las cargas de trabajo. Ofrece, en paralelo, un aprovechamiento continuo de las aplicaciones.

Básicamente, aporta a los workloads los recursos que requieren, cuando son necesarios.

Conclusión

Contar con una sola herramienta para la gestión de la nube híbrida hoy es posible. Esta solución de software inteligente puede:

  1. Funcionar en cualquier ámbito privado o de nube pública.
  2. Ser compatible con sistemas hiperconvergentes, de almacenamiento y supervisión, con múltiples visores o sistemas de computación.
  3. Adaptarse a los niveles de profundización que requiera tu empresa.

En definitiva, cada empresa necesita descubrir los servicios y áreas que más se amolden a cada nube y qué tipo de software responde mejor a sus propias necesidades.

Ello sin descartar que la complejidad de sus workloads puede hacer necesario el uso de los tres tipos de nubes informáticas, al mismo tiempo.

¿Quieres saber más? Te invitamos a conocer sobre qué es la nube informática y cuáles son las ventajas que aporta a tu empresa.

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