VDI: ¿qué es y por qué necesitas esta infraestructura para ordenar el teletrabajo en tu empresa?

Con la demanda creciente del home office en todo el mundo, cada vez más empresas están adoptando el concepto de infraestructuras de escritorio virtual o VDI como solución tecnológica.

La realidad es que, a escala mundial, la fuerza laboral requiere día a día de un mejor y mayor acceso seguro y satisfactorio a sus plataformas de trabajo, desde cualquier dispositivo y lugar.

Es aquí donde el VDI está siendo parte importante de esta transformación en el trabajo remoto. Pero, ¿en qué consiste el VDI? ¿Cómo esta infraestructura te permite ordenar de forma eficiente las tareas del teletrabajo en tu empresa?

Si quieres comprender mejor cómo funciona esta tecnología de virtualización y los beneficios que puede reportarle a tu organización, ¡quédate hasta el final!

¿Qué es VDI?

El VDI -o en inglés, Virtual Desktop Infraestructure– es una tecnología de virtualización de tareas y funciones en las oficinas remotas. Permite crear un entorno de escritorio virtual que se aloja, administra y ejecuta desde un servidor central.

Esta infraestructura permite que un sistema operativo como Microsoft Windows, Linux u otro que esté siendo utilizado por la empresa, se virtualice y administre en un centro de datos.

De esta forma, todas las imágenes de escritorio específicas de la base de operaciones local de la empresa pueden ejecutarse dentro de máquinas virtuales (VM) controladas por un software de administración. Así, los clientes finales podrán visualizarlas mediante una red.

Bastará que el usuario se conecte a equipos como una PC tradicional, una tableta o un dispositivo móvil para acceder a todas las aplicaciones del escritorio virtual, como si estuviera presente en la misma oficina local.

Características

Entre las características y ventajas principales del VDI podemos resaltar:

  • Permite la segmentación de los servidores en distintos escritorios virtuales. Así, los usuarios pueden acceder desde sus dispositivos en remoto, siempre que tengan autorización.
  • Brinda la libertad a los usuarios de entrar al escritorio cuando lo deseen, desde su casa o cualquier otra parte del mundo, mediante un software de cliente.
  • Elimina la necesidad de que las empresas proporcione, administre, repare o proceda a reemplazar una computadora física.
  • Los usuarios pueden usar archivos, aplicaciones y servicios de la organización desde dispositivos aprobados mediante un explorador o cliente de escritorio seguros.

Otra característica es que mediante una suscripción a un escritorio como servicio DaaS (Device as a Service), las empresas solo necesitan contratar el parque de hardware que requieren para crear el VDI más adecuado para su negocio.

Tipos de VDI

El Virtual Desktop Infraestructure puede clasificarse en dos categorías:

VDI persistente

Los escritorios virtuales de esta categoría se comportan igual que una computadora física personal. Es decir, el usuario tiene una experiencia de escritorio personalizado, que se mantiene igual.

Los cambios que haya realizado el usuario se mantienen después de apagar y reiniciar la sesión.

VDI no persistente

En esta modalidad, los usuarios acceden a escritorios virtuales genéricos que no guardan cambios personalizados. El escritorio se muestra igual luego de que el usuario cierra su sesión.

Como podrás imaginar, esta es la opción más simple y económica, sobre todo, para organizaciones que cuentan con una plantilla grande de empleados que realizan tareas específicas o repetitivas.

¿Cómo funciona esta infraestructura?

Ahora vamos a contarte cómo es la operatividad de esta tecnología de virtualización y cómo se adecúa a la dinámica de los entornos empresariales donde el trabajo colaborativo es clave.

Primero debemos resaltar que en los ámbitos modernos de trabajo digital, en los que es necesario acceder a varias aplicaciones bajo demanda, la infraestructura de escritorio virtual permite elevar la productividad de los empleados.

Y esto gracias a que facilita el acceso remoto, conveniente y seguro, siguiendo las pautas de ciberseguridad en el teletrabajo que se deben mantener en todo momento. De esta forma se garantiza una experiencia de usuario consistente, en distintos dispositivos de acceso.

¿Cómo funciona un VDI? Veamos esta secuencia básica en 5 pasos:

  1. El usuario del ordenador o smartphone abre sesión desde el software cliente. Después de autenticarse, el agente de conexión permite el uso del escritorio que le corresponda y le da acceso dentro de un grupo de escritorios virtuales.
  2. El hipervisor que esté instalado en los servidores genera varias máquinas virtuales para alojar el escritorio virtual.
  3. Si el escritorio virtual está libre porque hay usuarios que no lo están usando, el administrador de VDI puede apagarlo y alojar a más usuarios. Así, optimiza la capacidad real del servidor.
  4. Desde un escritorio maestro se hace la clonación hacia los demás escritorios. Esta clonación es la imagen que el escritorio virtual le muestra al usuario.
  5. El usuario que hace de administrador tiene potestad para la administración de los grupos de escritorios virtuales. Puede dotar de funciones a nuevos escritorios, configurar las políticas a seguir, generar grupos nuevos, en fin, lo que la organización necesite.

Ventajas de contar con un servicio asociado a esta infraestructura

Ya compartimos contigo las claves para entender qué son los VDI y qué esperar de la adopción de un escritorio virtual para tu empresa o negocio.

Esta tecnología de virtualización se ha convertido en un paso imprescindible para trabajadores, industrias y empresas de todo tipo. Y es que hoy, con el crecimiento del teletrabajo y la transformación digital, las organizaciones se apoyan cada vez más en los talentos remotos.

Entre ellos, hay trabajadores híbridos, contratistas, empleados para tareas muy específicas, profesionales de campo, freelance, instructores y todo tipo de empleados que pueden coincidir, mediante el VDI, en un escritorio virtual seguro y accesible desde cualquier ubicación.

No obstante, existe un elemento estratégico para que todo esto se acople a las necesidades de tu empresa. Es lo que te comentamos más arriba, sobre la suscripción a un escritorio como servicio DaaS.

Contar con un DaaS como el que te ofrece Ikusi puede ayudarte a encontrar la infraestructura VDI más apropiada para atender las demandas y necesidades cambiantes de tu negocio.

Fíjate en las siguientes ventajas reales de contar con un servicio DaaS asociado a la fórmula de escritorio virtual que piensas adoptar para tu empresa:

Versatilidad

El acceso remoto al VDI se puede realizar a cualquier hora y desde cualquier lugar.

Seguridad

Con el VDI asociado a un servicio DaaS se optimiza la ciberseguridad y protección de datos de tu organización. No tendrás que preocuparte por pérdidas de datos porque se almacenan en la nube con las debidas capas de seguridad.

Portable 100%

Virtual Desktop Infraestructure facilita el rápido acceso del trabajador al escritorio virtual desde distintos dispositivos.

Costes reducidos

Si recurres a un servicio de proveedor de la nube reducirás costos, porque elimina de la ecuación el gasto en un hardware. Es una medida clave para ahorrar costos para TI.

Alojamiento de alto rendimiento

Al usar el VDI de un proveedor de servicios en la nube, como DaaS, los grupos de escritorios virtuales son alojados en servidores situados en centros de datos de rendimiento elevado.

Esto permite optimizar no solo el almacenamiento de datos, sino obtener una seguridad muy avanzada, de alto nivel y con protocolos específicos para recuperar desastres o atender todo tipo de contingencias informáticas.

¡Llegamos al final!

Si quieres conocer más sobre otros servicios de software de Ikusi, lee este post sobre servicios de nube como servicio.

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